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La dureza de la F1: Ocon vomitó casi a diario en su preparación

FÓRMULA 1

La dureza de la F1: Ocon vomitó casi a diario en su preparación

Esteban Ocon en el garaje de Force India durante el GP de Australia.

James Moy Photography

Sahara Force India

El francés de Force India cuenta lo mal que lo pasó entrenando para afrontar la exigencia de los nuevos coches, aunque le mereció la pena.

Ya han pasado la primera prueba, los primeros 307 kilómetros seguidos de la temporada, y lo han hecho con éxito. En Australia no hubo ningún piloto que terminara con problemas físicos después de la carrera pese a la mayor exigencia que requieren los nuevos monoplazas. Y eso se debe a la preparación a conciencia que ha hecho toda la parrilla anticipándose a la renovada dureza de la Fórmula 1 de 2017. Un entrenamiento de alto rendimiento y sacrificio que llevó a algunos a momentos de verdadero sufrimiento, como cuenta Esteban Ocon.

El joven piloto de Force India quería llegar al cien por cien al inicio de su primer año completo como titular y lo dio todo para ello, hasta el punto de vomitar casi todos los días. "Entrené en un centro que estaba a casi 3.000 metros de altura. Fue bueno, pero muy duro. ¡Casi vomité a diario! Pero estoy feliz de haberlo hecho", confiesa en 'Crash.net'. Ganó cinco kilos de músculo y el esfuerzo mereció la pena: "No me gusta hacer cardio, así que me gustaba poner algo de peso. Era necesario porque los coches son muy difíciles de conducir".

En efecto, los monoplazas de 2017 son más difíciles de llevar y diferentes respecto a los que conocía el francés. Le disgustó que no corrieran tanto en las rectas, pero lo compensa lo que corren en las curvbas: "Cuando me subí a un coche de F1 por primera vez era como, '¡wow, tiene mucha potencia!', y ahora tenemos menos. Así que pensé que era extraño que no tuviéramos esa potencia, pero cuando llegué a una curva... ¡era una historia diferente! Había mucho agarre y fue muy impresionante y muy agradable".

De esta forma, requieren una conducción completamente diferente a la que todavía se está adaptando. "¡Hay muchas cosas, demasiadas! He aprendido mucho sobre el coche, la dirección que tomar con el set up, cómo trabajar y entender a mis ingenieros, cómo funcionan los neumáticos... Cómo reacciona todo básicamente", explica Ocon, cuyo objetivo para este año es "puntuar en todas las carreras y aspirar a podios cuando el coche sea capaz de hacerlo como hizo Checo el año pasado". Por físico no será.

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