Motociclismo | La intrahistoria
Las fábricas y Dorna, condenadas a entenderse
Buscan un acuerdo para 2014.
Juan P. De la Torre
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Dorna y la asociación de fabricantes (MSMA) van a agotar el límite del plazo que se marcaron para confeccionar el reglamento 2014 de MotoGP, porque existe una voluntad de encontrar un acuerdo. Dorna quiere mantener abierta la comunicación con la MSMA antes que imponer su criterio, y la MSMA sabe que tiene que templar sus planteamientos. Están condenados a entenderse: los fabricantes siguen suministrando un importante número de motos a la parrilla de MotoGP, y Dorna sabe que todavía no es capaz de confeccionar una parrilla sin las motos de la MSMA (Honda, Yamaha y Ducati).
La MSMA sigue mostrándose contraria a la imposición de la centralita única y a limitar el régimen de giro de los motores, pero entiende que son necesarias ciertas medidas para acercar las CRT a las motos de fábrica. La propuesta que la MSMA ha presentado a Dorna recoge la introducción de restrictores en los conductos de admisión, al estilo del reglamento de Superbike, o la reducción de la capacidad del depósito de combustible, que se quedaría en 20 litros (uno menos que el actual) para las que opten por su propia ECU, y 24 para los de centralita única. Además, las fábricas utilizarán un máximo de 5 motores; si están en su primera temporada tendrán 9, y las CRT, 12. Otro ajuste que los fabricantes están dispuestos a llevar a cabo, es fijar un precio máximo en sus motos de leasing (1,5 millones de euros) y comprometerse a desarrollar motos carreras cliente, que los equipos se quedarían y tendrían un coste máximo de un millón de euros. Honda lo ha aceptado, y es probable que en 2013 vea la luz una primera moto de desarrollo para Ryuichi Kiyonari, del Gresini. Se espera que Yamaha se adhiera a esta medida, mientras que Ducati seguramente no tenga capacidad para hacerlo.
